Cómo Crear una Línea de Asunto Eficaz

No se le da la importancia que realmente posee, pero la línea del asunto del email es uno de los componentes más importantes para el éxito de nuestras acciones de email marketing. De la línea del asunto va a depender nuestra supervivencia en la bandeja de entrada, ya que según sea percibida, hará que la siguiente acción del destinatario sea la de abrir el email, o bien, tirarlo directamente a la papelera sin darnos ninguna otra oportunidad. Aquí, más que nunca se hace patente que la primera impresión es la que cuenta.

Mientras dedicamos el máximo de nuestros esfuerzos en crear un contenido de email atractivo e impactante, ¿Cuánto tiempo dedicamos realmente a la línea del asunto?.

Un estudio reciente indicaba que más del 35% de los receptores abre su email motivados únicamente por la línea del asunto. Esto indica la importancia real que posee este elemento, ya que se trata realmente de la puerta que nos separa de nuestro receptor, y si éste desconfía de quien hay tras ella, nunca la abrirá.

Debemos construir una línea de asunto que sea clara, breve y enérgica, que sea original, personal, impactante y que identifique claramente el contenido del email. Disponemos de unos escasos segundos para darnos a conocer y asegurarnos la apertura de nuestro email.

Seamos muy cuidadosos, pues la línea del asunto viene a ser como el sobre de una carta y es sin duda, la primera impresión que se lleva el destinatario. Por las características y formato propio, lo tenemos más complicado que en el resto del mensaje, porque en la línea del asunto no podemos utilizar imágenes, gráficos, ni resaltados tipográficos como negrita, cursiva, subrayados, etc.

A continuación relaciono los factores que considero más importantes:

Define los objetivos

Existen muchos aspectos determinantes para el éxito de una acertada línea de asunto, pero sin duda, debemos comenzar definiendo claramente los objetivos que queremos lograr. Definir los objetivos de nuestra acción de email marketing, nos ayudará a una mejor planificación y ejecución de todos los elementos de nuestro mensaje, en especial, la línea del asunto. No es lo mismo una línea de asunto para una newsletter mensual que para una campaña promocional.

Destaca los beneficios

Expresemos claramente los beneficios que obtendrá el receptor al abrir y leer nuestro mensaje. Digámosle qué es lo que va a ganar y las verdaderas ventajas que va a obtener, pero nunca le mintamos o le exageremos en nada. Seamos siempre honestos y sinceros, porque de otro modo, perderíamos para siempre la confianza y credibilidad que hasta ese momento tuviéramos ganada.

La clave para ofrecerle lo que realmente le pueda interesar, está en conocer bien a nuestra audiencia para saber qué es lo realmente relevante para ellos.

Personaliza y segmenta

No se trata de colocar el nombre del receptor, tipo “Antonio, aquí tienes la neswsletter de mayo”. Los spammer ya han aprendido a hacerlo y realmente lo que estamos haciendo es malgastar espacio valiosísimo. Personalicemos con el nombre en el cuerpo del email.

Aplicar nuestros objetivos y estudiar la información que disponemos en nuestra base de datos acerca de nuestros destinatarios, incluyendo, sus preferencias y qué tipo de mensajes con anterioridad han abierto, nos ayudará a segmentar y personalizar nuestro envío.

Siempre que nuestro sistema nos permita una mayor personalización o segmentación, podremos hacer uso de la información que tenemos para adaptar cada línea de asunto a los intereses de cada suscriptor. El verdadero poder de una comunicación de email eficaz, reside en la habilidad de segmentar y personalizar  los mensajes en una verdadera comunicación uno-a-uno.

Individualiza

Aunque distribuyamos nuestro email entre miles de destinatarios, siempre son recepcionados por una única persona. La línea del asunto debe estar diseñada como si la fuera a recibir una única persona y su mensaje debe adaptarse a ello.

Impacta

Cuando nos sentemos a redactar nuestro mensaje, pongámonos en el lugar de quien vaya a recibirlo. Creemos una imagen de una persona real que se ajuste al perfil de nuestro público objetivo. Pensemos en esa persona, en sus deseos, preocupaciones y de qué forma nuestro producto o servicio puede ayudarle a hacer su vida más fácil. De ahí surge un buen mensaje. Nuestra línea de asunto debe ser única y diferente al resto.

Crea expectación

Si no añadimos una buena dosis de expectación, por qué motivo van a leer el email de inmediato cuando lo pueden hacer más tarde, o nunca. La incorporación de un elemento de tiempo o urgencia es una buena opción cuando anunciamos un producto o servicio en el que existe un periodo de lanzamiento promocional. Es bueno ofrecerle al destinatario una buena razón para hacerle abrir el email cuanto antes.

Crea tu propio estilo

Llamemos la atención y destaquemos, creando además un estilo peculiar que nos diferencie del resto cada vez que reciban un mensaje nuestro. Estilo con provocación, con humor, con ironía, con preguntas, etc. son estilos que podemos hacer nuestros. El campo del asunto es lo que nos va a diferenciar del resto de emails abocados en lista en la bandeja de entrada y de nosotros va a depender el destacar sobre el resto.

Utiliza bien el campo ‘De’ o ‘From’

Un estudio de ‘Double Click’ donde se preguntaba que definieran spam, el 95,5% de los que respondieron dijeron que lo entendían como el email que recibían de desconocidos. Así que asegurémonos que el nombre de nuestra empresa aparezca claramente para ser inmediatamente reconocidos.

La línea de asunto y la línea de quien envía el mensaje (campo ‘De’ o ‘From’)  deben ir de la mano y existir una relación y complementariedad total entre ambos.

Debido al dramático aumento del spam, los receptores cada vez se fijan más en la combinación de las líneas de asunto y del campo ‘De’ para verificar la confianza y procedencia del email. Debemos ser muy constantes en este tema para así incrementar nuestra notoriedad y hacer que a nuestro público objetivo le resulte cada vez más familiar nuestro nombre.

Optimiza

Evitemos que entre el campo ‘De’ y la líneas del asunto, se repita la misma información para así optimizar espacio.

Cuando se trata de una newsletter, colocar la palabra ‘newsletter’ seguida del número de edición, fecha o volumen, es una pérdida valiosísima de espacio en la línea del asunto. El propio receptor puede ordenar los emails por fechas y en el cuerpo de la propia newsletter podemos incorporar, la fecha, el número de edición o el volumen.

Abrevia

La longitud óptima de una línea de asunto no debería ser superior a 50 caracteres, incluidos los espacios. Diferentes estudios han demostrado que se consigue un mayor índice de ‘Tasa de Apertura’ cuando las líneas del asunto no sobrepasan ese límite. Otros estudios, incluso recomiendan no sobrepasar los 35 caracteres debido a que muchos ISP (Proveedores de Internet), filtran en base a este límite de longitud. Lo importante es saber que el destinatario, en unos 3 segundos decidirá si leer o borrar el mensaje, por lo que no debemos saturarlo ni aburrirlo con títulos largos y pesados.

Ten cuidado con algunas palabras

Palabras como ‘gratis’, ‘100%’, ‘promoción’, ‘oferta’, ‘regalo’, ‘compra ahora’, ‘haz clic’, ‘garantizado’, ‘oportunidad’, ‘importante’, etc., son palabras que no suelen pasar los filtros anti-spam. Incluso si pasáramos el filtro, los receptores, cada vez más acostumbrados a ello, pensarán directamente que se trata de spam y nos enviarán a la papelera.

No utilices mayúsculas ni palabras espaciadas

No debemos escribir en mayúsculas ya que, además de ser un signo inequívoco de spam por parte del destinatario y de los filtros de los proveedores, también se percibe y viene asumiéndose, en la cada vez más utilizada jerga digital, como si habláramos a gritos.

Tampoco, y por la misma razón, usemos palabras espaciadas como “ n o t i c i a “ en lugar de “noticia”.

No utilices signos

No se deben de utilizar caracteres de exclamación, puntos u otro tipo de signos ($, %, @, &, *), porque pueden ser sometidos a filtros anti-spam. Un recurso muy utilizado y válido es el formular una pregunta en la línea del asunto. En este caso, sí podemos colocar el signo de interrogación.

Fíjate en lo que hacen los demás

Observemos con detenimiento nuestra propia bandeja de entrada. ¿Qué tipo de líneas de asunto realmente nos motiva a abrir el mensaje de inmediato?, ¿cuales no borraríamos e incluso conservaríamos en el tiempo?, ¿cuales en cambio destruiríamos al instante de recibirlas?. Es una buena práctica fijarnos con mayor detenimiento en los emails que recibimos, en especial los de nuestra competencia para estudiar y analizar cómo trabajan este importantísimo elemento.

No tengas prisa

Normalmente, el confeccionar la línea del asunto es lo último que solemos hacer y además con prisas de última hora. Tomemos el tiempo necesario para elaborar y crear una buena línea de asunto ya que nos estamos jugando nada más y nada menos que el éxito de nuestro envío.

Testea, testea  y testea

El control de envío y recepción en nuestras acciones de email marketing y la comprobación del visualizado del mensaje remitido, debe ser una práctica habitual. Para ello, enviemos numerosas pruebas a nosotros mismos, a nuestro equipo, a compañeros e incluso a nuestros conocidos y amigos. Por otro lado, para conocer qué línea de asunto va a ser la más eficaz para nuestra acción de email marketing, podemos segmentar nuestra lista en varias, para así enviar diferentes líneas de asunto y posteriormente analizar los resultados para comprobar cual es la que realmente ha funcionado mejor y ha tenido mejores índices de ‘Tasa de Aperturas’, realizando un testeo a tiempo real para maximizar nuestro retorno de inversión.

Recordemos que el objetivo final de la línea del asunto no es otro que el conseguir que la persona a la que nos dirigimos, nos dedique su atención y abra nuestro email. Por ello, deberíamos ser conscientes de la importancia que posee este pequeño elemento dentro de toda la estructura de un email y trabajarlo como realmente se merece.